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PDF en escala de grises

Quita el color de un documento, para que se imprima en blanco y negro.

Suelta los archivos aquí

O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.

Archivos en esta pestaña

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Quitar el color

Añade un archivo para empezar.

    Qué hace esto

    Esto convierte un documento a grises, que es lo que quieres antes de enviarlo a una impresora que cobra por página en color, o cuando el color no aporta ninguna información que nadie necesite. Las fotografías vuelven neutras, el texto y los dibujos vectoriales se convierten como es debido en vez de mirarse a través de un filtro gris, y todo lo que no se puede convertir con seguridad —una tinta con nombre, un patrón, un degradado— se informa en vez de adivinarse.

    Lo que no hará

    Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.

    Preguntas que hace la gente

    ¿Por qué ha sobrevivido algo de color?

    Las tintas con nombre, los patrones, los degradados y las imágenes escritas directamente en el contenido de la página se dejan como estaban, porque adivinar el gris que le correspondía a cada uno es como un trabajo de imprenta sale mal. El informe dice exactamente qué se encontró y se dejó.

    ¿Esto hará el archivo más pequeño?

    Normalmente un poco, y no es el objetivo. Una fotografía JPEG vuelve como JPEG con píxeles neutros, todavía en tres canales, porque ningún códec de navegador escribe un JPEG de un solo canal. Para el tamaño, usa Comprimir PDF.

    ¿Se sube mi archivo a alguna parte?

    No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.

    ¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?

    Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.

    ¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?

    Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.