Pagecraft

Crear un folleto en PDF

Impone un PDF para impresión a caballete, de modo que se doble en folleto.

Suelta los archivos aquí

O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.

Archivos en esta pestaña

Todavía no hay nada cargado.

Opciones

El papel en el que imprimes. En cada cara van dos páginas una al lado de la otra.

Avanzado

Qué páginas entran en el folleto, y en qué orden.

Crear el folleto

Añade un archivo para empezar.

    Qué hace esto

    Un folleto impone las páginas de manera que un taco de hojas impresas a doble cara, doblado por la mitad y grapado, se lea en orden. Eso significa que la página uno comparte hoja con la última, la dos con la penúltima y así sucesivamente: una aritmética fácil de equivocar a mano e imposible de comprobar hasta que está impresa. Si el número de páginas no es múltiplo de cuatro, se añaden páginas en blanco al final.

    Lo que no hará

    Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.

    Preguntas que hace la gente

    ¿Cómo imprimo el resultado?

    Imprímelo a doble cara, girando por el borde corto, como un solo taco. Después dobla el taco por la mitad y grapa por el doblez.

    ¿Y si mi documento no tiene un múltiplo de cuatro páginas?

    Se añaden páginas en blanco al final hasta que lo sea, porque una hoja doblada siempre lleva cuatro páginas. Un documento de nueve páginas pasa a doce, con tres en blanco al final.

    ¿Se sube mi archivo a alguna parte?

    No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.

    ¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?

    Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.

    ¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?

    Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.