Pagecraft

PDF a Markdown

Convierte un PDF de vuelta a Markdown, con sus títulos, listas y tablas.

Suelta los archivos aquí

O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.

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Opciones

Qué páginas convertir.

Crear el Markdown

Añade un archivo para empezar.

    Qué hace esto

    Un PDF no registra que algo fuera un título o una lista: registra tipografía a ciertos tamaños en ciertos sitios. Esto vuelve a leer la página como un documento: la tipografía más grande y más gruesa que la de su alrededor se convierte en un título, las líneas que empiezan con una viñeta o un número se convierten en una lista, y los bloques reglados o alineados se convierten en tablas. Lo que sale es Markdown que puedes editar, meter en un repositorio o pasar a otra cosa.

    Lo que no hará

    Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.

    Preguntas que hace la gente

    ¿Cuánto acierta con la estructura?

    Bien con documentos maquetados como documentos: informes, artículos, manuales. Peor con cualquier cosa maquetada como un cartel, donde no hay una relación constante entre tamaño y significado de la que deducir nada.

    ¿Qué pasa con las imágenes?

    No se llevan al Markdown. Ejecuta Extraer imágenes sobre el mismo archivo para obtenerlas y luego refiérete a ellas desde el Markdown donde quieras.

    ¿Se sube mi archivo a alguna parte?

    No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.

    ¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?

    Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.

    ¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?

    Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.