PDF a PowerPoint
Convierte un PDF en una presentación, una diapositiva por página, al tamaño que tenían.
Suelta los archivos aquí
O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.
Archivos en esta pestaña
Todavía no hay nada cargado.
Opciones
Píxeles por pulgada con los que se dibuja cada página. 150 se proyecta bien; 300 es calidad de imprenta.
Sin pérdida, y mucho más grande para una fotografía.
Avanzado
Cuánto detalle conservar. PNG lo ignora, porque no descarta nada.
Lo que se ve donde la página no dibuja nada.
Qué páginas se convierten en diapositivas, y en qué orden: «1-3, 7, 9-».
Crear la presentación
Añade un archivo para empezar.
Qué hace esto
Esto crea una presentación de PowerPoint con una diapositiva por página, siendo cada diapositiva una imagen de esa página al tamaño que tenía. Sirve para meter un PDF en una presentación deprisa —una presentación que te enviaron en PDF, un póster, un conjunto de figuras— y no para editar: nada de la diapositiva es texto, así que nada se puede seleccionar, buscar ni leer en voz alta.
Lo que no hará
Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.
- Cada diapositiva es una imagen de una página. Nada de lo que hay en ella se puede editar, seleccionar, buscar ni leer con un lector de pantalla: esto hace un PDF presentable, no editable.
- Una presentación tiene un solo tamaño de diapositiva y un PDF no tiene por qué tener un solo tamaño de página. La primera página lo decide, y una página de otra forma se encaja dentro y se centra en vez de estirarse.
- Más densidad da una diapositiva más nítida y un archivo mucho más grande: la presentación lleva una imagen por página, y duplicar la densidad la cuadruplica.
- Los enlaces, los campos de formulario y las anotaciones no sobreviven: no forman parte de la imagen de la página.
Preguntas que hace la gente
¿Puedo editar el texto de las diapositivas?
No. Cada diapositiva es una imagen de una página. Si necesitas contenido editable, convierte a Word o a Markdown y monta la presentación a partir de ahí.
El archivo es enorme.
Lleva una imagen por página, así que la densidad decide el tamaño, y duplicarla lo cuadruplica. 150 PPP suele sobrar para un proyector.
¿Se sube mi archivo a alguna parte?
No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.
¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?
Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.
¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?
Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.