Excel a PDF
Compón un libro sobre papel, una tabla por hoja, con sus encabezados en cada página.
Suelta los archivos aquí
O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.
Archivos en esta pestaña
Todavía no hay nada cargado.
Opciones
Cómo se llamará el PDF.
Un múltiplo del cuerpo del texto. 1,4 es lo que usa un libro.
Espaciado uniforme entre palabras; borde derecho irregular.
Helvetica.
Avanzado
Una fuente TrueType u OpenType para componer el texto. Necesaria para todo lo que las tipografías integradas no puedan dibujar: griego, cirílico, árabe, chino. El archivo se lee aquí, en esta pestaña, y se incrusta en el PDF.
Crear el PDF
Añade un archivo para empezar.
Qué hace esto
Esto compone un libro sobre papel como tablas: una tabla por hoja, encabezada por el nombre de su pestaña, cada una empezando en una página nueva y repitiendo su fila de encabezado arriba en cada página que ocupe. Una tabla demasiado ancha para el papel estrecha sus columnas para caber en vez de salirse por el borde, lo que suele ser motivo para elegir apaisado.
Lo que no hará
Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.
- Cada hoja se convierte en una tabla, encabezada por el nombre de su pestaña, y empieza en una página nueva. Las áreas de impresión, las vistas previas de salto de página, los paneles inmovilizados y la escala fijada en Excel no se leen.
- Una celda se compone como el texto que guardó el libro. Un número con formato de fecha, de moneda o de porcentaje se compone como el número que hay debajo, porque el formato es una regla que aplica Excel y no un valor del archivo.
- Las fórmulas no se calculan. Se compone el valor que el libro guardó por última vez; una fórmula que nunca se calculó queda en blanco.
- Los gráficos, las imágenes, las formas, el formato condicional, los colores de celda y los bordes no se leen.
- Un `.xls` anterior a 2007 es un formato completamente distinto y no se puede leer. Guárdalo antes como `.xlsx`.
- Una tabla más ancha que la página estrecha sus columnas para caber en vez de salirse por el borde, así que una tabla muy ancha se lee mejor en papel apaisado, o con un cuerpo de letra menor.
- Una celda con más contenido del que cabe en su columna se parte dentro de ella, lo que hace la fila más alta en vez de la columna más ancha.
- El texto se compone con las fuentes estándar que ya tienen todos los lectores, así que el archivo se ve igual en una máquina que no tenga ninguna de tus fuentes. Todo lo que esas fuentes no puedan dibujar necesita un archivo de fuente, que se incrusta y se subdivide dentro del PDF.
- El archivo de fuente que aportes se usa para todo: la negrita, la cursiva y el texto monoespaciado se dibujan todos con esa única tipografía en vez de con una versión negrita, cursiva o de ancho fijo. Los bloques de código y las columnas de cifras pierden la alineación por eso, así que aporta una solo cuando las fuentes integradas no puedan dibujar tu texto.
- El moldeado y la unión de letras vienen de la propia fuente, y nada reordena una línea: el texto se dibuja en el orden en que se da, así que una línea que mezcla escritura de derecha a izquierda y de izquierda a derecha sale en ese orden y no en orden de lectura.
Preguntas que hace la gente
Mis fechas han salido como números.
Una fecha en una hoja de cálculo es un número con una regla de presentación asociada, y la regla es de Excel y no forma parte del valor. Lo que se compone es el número que guardó el libro.
¿Se calculan mis fórmulas?
No. Se compone el valor que el libro guardó por última vez. Una fórmula que nunca se calculó no tiene valor y sale en blanco.
¿Se sube mi archivo a alguna parte?
No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.
¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?
Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.
¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?
Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.