Imagen a PDF
Convierte fotos y escaneos en un PDF, una página cada uno.
Suelta los archivos aquí
O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.
Archivos en esta pestaña
Todavía no hay nada cargado.
Opciones
Cómo se llamará el PDF.
Cada página sale exactamente del tamaño de su imagen.
La imagen entera, con blanco donde las formas no coincidan.
Crear el PDF
Añade un archivo para empezar.
Qué hace esto
Esto envuelve fotografías y escaneos en un PDF, una página cada uno, en el orden en que los pongas. PNG y JPEG entran exactamente como llegaron —los bytes se reutilizan en vez de recodificarse, así que no se pierde ni se añade nada— y la página puede tomar la forma de la imagen o componerse sobre un tamaño de papel estándar con la imagen encajada dentro.
Lo que no hará
Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.
- PNG y JPEG entran exactamente como llegaron, sin descodificar nada y sin perder nada.
- WebP no tiene cabida alguna en el formato PDF, así que hay que descodificarlo y volver a guardarlo como PNG: sin pérdida, pero normalmente más grande, y solo posible en un navegador capaz de descodificar WebP.
Preguntas que hace la gente
¿Mis fotos perderán calidad?
No, con PNG y JPEG: la imagen se guarda en el PDF exactamente como llegó, byte a byte. WebP no tiene cabida en el formato PDF, así que se descodifica y se vuelve a guardar como PNG: sin pérdida, pero normalmente un archivo más grande.
¿Puedo hacer cada página A4 en vez de con la forma de la foto?
Sí. Elige un tamaño de página y la imagen se encaja dentro con el margen que fijes. Déjalo con la forma de la propia imagen y cada página tendrá exactamente el tamaño de la suya.
¿Se sube mi archivo a alguna parte?
No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.
¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?
Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.
¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?
Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.