PDF a imagen
Convierte las páginas en imágenes PNG, JPEG o WebP a la densidad que elijas.
Suelta los archivos aquí
O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.
Archivos en esta pestaña
Todavía no hay nada cargado.
Opciones
Sin pérdida, y el único que conserva bien la transparencia.
Píxeles por pulgada. 150 se lee bien en pantalla; 300 es calidad de imprenta.
Cuánto detalle conservar. PNG lo ignora, porque no descarta nada.
Avanzado
Lo que se ve donde la página no dibuja nada.
Qué páginas dibujar, y en qué orden: «1-3, 7, 9-».
Crear las imágenes
Añade un archivo para empezar.
Qué hace esto
Esto dibuja cada página tal como aparecería en pantalla y te devuelve los píxeles: PNG para lo que tenga texto o color plano, JPEG para fotografías, WebP cuando quieres a la vez pequeño y nítido. La densidad la eliges tú —150 PPP es una imagen legible en pantalla, 300 PPP es lo que quiere una impresora— y el tamaño del archivo la sigue de cerca, porque duplicar la densidad cuadruplica los píxeles.
Lo que no hará
Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.
- Una página se convierte en píxeles, así que el texto del resultado ya no se puede seleccionar ni buscar.
- JPEG no puede guardar transparencia; un fondo transparente se sustituye por el color de fondo.
- Una página muy grande a una densidad muy alta suma más píxeles de los que un navegador puede dibujar. Cuando pasa, la ejecución se detiene y dice qué densidad sí habría cabido, en vez de devolver una imagen en blanco.
Preguntas que hace la gente
¿Qué densidad debería elegir?
De 72 a 96 PPP para mirar en pantalla, 150 para una buena imagen en pantalla o una impresión aproximada, y 300 para imprimir. Por encima de eso el archivo crece deprisa y la página rara vez contiene más detalle.
¿Por qué no puedo seleccionar el texto de la imagen?
Porque ya no es texto. Dibujar una página convierte todo lo que hay en ella en píxeles: eso es lo que la hace una imagen. Si lo que quieres son las palabras, usa PDF a texto.
¿Se sube mi archivo a alguna parte?
No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.
¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?
Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.
¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?
Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.