Aplanar PDF
Fija las respuestas de formulario y las anotaciones en la página para que no puedan cambiarse.
Suelta los archivos aquí
O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.
Archivos en esta pestaña
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Opciones
Avanzado
Una fuente TrueType u OpenType, para respuestas en una escritura que la fuente del propio formulario no puede dibujar.
Aplanar el archivo
Añade un archivo para empezar.
Qué hace esto
Aplanar fija el contenido interactivo dentro de la página: las respuestas de formulario, las anotaciones y las apariencias de firma dejan de ser algo que el lector dibuja encima y pasan a ser la página misma. Es lo que se hace con un formulario relleno antes de enviarlo, para que quien lo reciba vea lo que rellenaste y no pueda cambiarlo. No se puede deshacer, que es el objetivo.
Lo que no hará
Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.
- Aplanar no se puede deshacer. Las respuestas pasan a formar parte de la página y nada puede volver a leerlas como formulario, que es precisamente el objetivo.
- Una casilla que el documento nunca dibujó se dibuja primero, para que un formulario rellenado por otra herramienta se fije con sus respuestas y no en blanco. Una casilla cuyo estado actual el documento dejó deliberadamente vacío —una casilla sin marcar— sigue vacía.
- Una anotación que no tiene apariencia no tiene nada que fijar, así que se deja como está y se informa de ello.
- Los enlaces siguen funcionando. Fijar uno borraría el salto y no dibujaría nada en su lugar.
- Una anotación oculta se retira en vez de dibujarse, porque un lector tampoco la dibuja y una página que la ganara no sería la misma página.
- Una firma no se vuelve a dibujar. Su apariencia es de quien firmó, y aplanar un documento firmado rompe la firma que lo cubría.
Preguntas que hace la gente
¿Puedo desaplanar un documento?
No. Las respuestas se han convertido en la página: ya no queda formulario del que leerlas. Guarda la copia sin aplanar si puede que necesites editarla otra vez.
¿Dejan de funcionar los enlaces?
No, los enlaces se dejan intactos. Fijar uno borraría el salto y no dibujaría nada en su lugar, así que se quedan como están.
¿Se sube mi archivo a alguna parte?
No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.
¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?
Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.
¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?
Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.