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Firmar PDF

Dibuja, escribe o sube una firma y colócala en la página.

Suelta los archivos aquí

O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.

Archivos en esta pestaña

Todavía no hay nada cargado.

Opciones

Tu nombre, compuesto en una tipografía.

Lo que dice la firma.

El color con el que se escribe. Una imagen lo ignora, porque trae el suyo.

Times.

El ancho con el que se dibuja la firma. Sus propias proporciones deciden el alto.

°

A qué distancia del borde se sitúa. Se ignora cuando se coloca en un punto.

En qué páginas se firma. La última, por omisión.

Avanzado

Una fuente TrueType u OpenType para componer el nombre; una tipografía manuscrita, si tienes alguna.

Firmar el documento

Añade un archivo para empezar.

    Qué hace esto

    Esto coloca una firma en la página: tu propia mano tal como la dibujaste, tu nombre compuesto en una tipografía, o una fotografía de un trazo a bolígrafo. Al formar parte de la página, nadie puede moverla, ocultarla ni quitarla. Aparte, y es algo genuinamente aparte, puede añadir una firma con certificado, que cubre todos los bytes del archivo y dice únicamente que esos bytes no han cambiado desde entonces y que quien firmó tenía la clave privada.

    Lo que no hará

    Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.

    Preguntas que hace la gente

    ¿Tiene validez legal?

    Una firma dibujada es una imagen de una firma: deja constancia de quién firmó en vez de demostrarlo, y cualquiera que tenga el archivo puede copiarla. Una firma con certificado demuestra que el archivo no ha cambiado y que quien firmó tenía una clave. Ninguna de las dos es una firma electrónica cualificada según eIDAS. Cuando la ley o la otra parte exigen una, esta no lo es.

    ¿Se sube a alguna parte mi firma o mi clave privada?

    No. El dibujo, el certificado y la clave se leen en esta pestaña y se usan aquí. En este producto no hay ningún servidor al que enviarlos.

    ¿Se sube mi archivo a alguna parte?

    No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.

    ¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?

    Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.

    ¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?

    Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.