Marca de agua en un PDF
Estampa texto o un logotipo sobre las páginas, con el ángulo y la opacidad que elijas.
Suelta los archivos aquí
O pégalos, o elígelos desde este dispositivo. No se sube nada: el trabajo ocurre en esta pestaña.
Archivos en esta pestaña
Todavía no hay nada cargado.
Opciones
Lo que dice la marca de agua.
Helvetica.
Cuánta página se transparenta. 1 es opaco.
A qué distancia del borde se sitúa la estampación. Se ignora cuando se repite.
Avanzado
Una fuente TrueType u OpenType para componer el texto. Necesaria para todo lo que las tipografías integradas no puedan dibujar: griego, cirílico, árabe, chino. El archivo se lee aquí, en esta pestaña, y se incrusta en el PDF.
Añadir la marca de agua
Añade un archivo para empezar.
Qué hace esto
Esto estampa texto o un logotipo sobre las páginas: en un ángulo, con una opacidad, una vez en el centro o en mosaico por toda la hoja, sobre el contenido o debajo de él. Pasa a formar parte de la página en vez de ser una anotación que el lector pueda ocultar, mover o borrar, que es la diferencia entre marcar un documento como borrador y pedir amablemente que se trate como tal.
Lo que no hará
Cada herramienta de aquí dice lo que no puede hacer, con sus propias palabras, antes de que confíes en ella.
- Una estampación colocada bajo el contenido queda oculta por cualquier cosa opaca ya pintada en esa parte de la página: un escaneo, o un fondo a sangre.
- Una estampación repetida no se espacia más fino que una sesentava parte de la hoja, así que una estampación muy pequeña se separa más en vez de repetirse decenas de miles de veces.
- El moldeado y la unión de letras vienen de la propia fuente, y nada reordena una línea: el texto se dibuja en el orden en que se da, así que una línea que mezcla escritura de derecha a izquierda y de izquierda a derecha sale en ese orden y no en orden de lectura.
Preguntas que hace la gente
¿Puede quitarla quien la reciba?
Con un clic, no. Está dibujada dentro del contenido de la propia página y no añadida como anotación, así que no hay nada que seleccionar ni borrar. Cualquiera con suficiente empeño puede editar un PDF, pero esto no es una nota que desaparece al pulsar Suprimir.
Mi marca de agua no se ve en una página escaneada.
La has colocado bajo el contenido, y un escaneo es una única imagen opaca que cubre toda la página. Colócala sobre el contenido y usa la opacidad para que la página siga legible.
¿Se sube mi archivo a alguna parte?
No. El trabajo ocurre en esta pestaña del navegador, en tu propia máquina. En este producto no hay ningún servidor al que enviar un archivo, y por eso la promesa se puede comprobar en vez de tener que creerla: abre el panel de red de tu navegador y míralo trabajar sin hacer una sola petición.
¿Hay un límite de tamaño, o de cuántos archivos?
Ninguno que impongamos nosotros. El límite es la memoria de tu propia máquina, porque ahí es donde ocurre el trabajo: unos cientos de megabytes van cómodos en un portátil, y menos en un móvil. No hay contador diario de tareas, ni cola, ni cuenta.
¿Cuánto cuesta y dónde está la trampa?
Nada, y no hay plan de pago que desbloquee funciones: todo el producto es el gratuito. Eso es asumible porque mantenerlo no nos cuesta nada —el trabajo lo hace tu ordenador—, así que no hay coste por archivo que recuperar, ni publicidad, ni datos que vender.